Evo Morales gana con holgura un tercer mandato en Bolivia

217

Periódico La Jornada

Lunes 13 de octubre de 2014, p. 27

 

Ganó la nacionalización sobre la privatización, sostuvo esta noche el presidente boliviano, Evo Morales, al proclamar su triunfo en las elecciones celebradas este domingo, tras conocerse sondeos a boca de urna que le otorgaron una aplastante victoria de más de 60 por ciento de los votos, contra 25 puntos de su más cercano rival, el centroderechista Samuel Doria Medina, quien reconoció su derrota.

 

Al cierre de esta edición se informó que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) dará a conocer los resultados oficiales en las primeras horas de este lunes.

Pero ya con datos de los sondeos, el presidente salió al balcón del Palacio del Quemado, en la emblemática plaza Murillo, para celebrar el triunfo que le asegura un tercer mandato (2015-2020).

 

El gobernante, al frente del Movimiento al Socialismo (MAS), habló del crecimiento en casi todo el país. Aseguró que habían ganado en ocho de los nueve departamentos, con excepción de Beni, y dijo que esto se debe al trabajo de todos y a la confianza que han sabido ganarse.

 

Morales, acompañado del vicepresidente, Álvaro García Linera, subrayó: este es el sentimiento de liberación de nuestros pueblos. ¿Hasta cuándo seguir sometidos al imperio o al sistema capitalista? Este triunfo es de los antimperialistas y los anticolonialistas. Luego exclamó, a coro con la gente: “patria sí, colonia no; patria sí, colonia no; patria sí, colonia no…

 

Aquí había a debate dos programas: la nacionalización o la privatización. Con más de 60 por ciento ganó la nacionalización, apuntó el ex líder sindicalista cocalero de 55 años, muy popular por haber llevado a las masas el gas natural y la riqueza minera de Bolivia.

 

En otra parte de su discurso, en que clamaba hermanos y hermanas, dijo que había un gran movimiento de liberación nacional y que, como decía el subcomandante Marcos: gobernar obedeciendo al pueblo.

 

En estas elecciones han ganado la dignidad y la soberanía nacional. Quiero celebrar este triunfo del pueblo boliviano en democracia, dedicarlo a toda América Latina, a Fidel Castro, a Hugo Chávez que en paz descanse; a todos los antimperialistas y anticolonialistas. Hemos crecido bastante, en un proceso de cambio, con una la revolución democrática cultural, asentó.

 

Quiero decirle a nuestros opositores que no hagan confrontación. ¡Vengan, trabajemos por Bolivia!, fueron otras palabras de Morales en esta noche de festejo, en la que también hubo fuegos artificiales y no pocos jóvenes que interrumpían con ovaciones y referencias al colectivo Generación Evo.

 

El primer presidente indígena en Bolivia, que llegó al poder en 2006 al frente de las fuerzas del MAS y tuvo una dura resistencia en sus primeros años, enfrentó una oposición fragmentada y disminuida que no logró convertirse en alternativa electoral para disputarle una tercera gestión 2015-2020.

 

Los sondeos a boca de urna divulgados por televisoras y datos extraoficiales, además de otorgar a Morales más de 60 por ciento de los votos, contra 25 para Doria Medina, postulado por la centroderechista Unidad Demócrata, colocaron al ex presidente conservador del Partido Demócrata Cristiano Jorge Medina en tercer lugar, con 9.6 por ciento de los sufragios.

 

El MAS volverá a controlar dos tercios de la bicamaral Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). Ocupará 24 de las 36 bancas en el Senado y 80 de las 130 diputaciones, es decir, 104 de los 156 escaños de la ALP, siempre de acuerdo con cálculos fundados en datos extraoficiales, indicó la agencia oficial Abi.

 

La Unidad Demócrata, de Doria Medina, habría cosechado 35 escaños en la Cámara de Diputados, el Partido Demócrata Cristiano (PDC), de Quiroga once, y el Movimiento Sin Miedo uno, lo mismo que el Partido Verde.

 

En el Senado, el MAS consiguió 24 asientos, la UD nueve y el PDC uno, precisó Abi.

 

Incluso el influyente sector empresarial de Santa Cruz, en el este del país, motor económico de Bolivia, inicialmente la oposición más dura a la política indigenista, antiestadunidense y nacionalista de Morales, se ha volcado paulatinamente en su apoyo, favorecido por el crecimiento económico y el buen desempeño de los negocios.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), Bolivia podría lograr este año un crecimiento del PIB de 6.5 por ciento, el mayor en la región. También se ha ganado elogios de Wall Street por su manejo macroeconómico.

 

El presidente, férreo defensor de la ancestral hoja de coca y fuerte crítico de Estados Unidos, votó a primera hora en el Chapare, en el central departamento de Cochabamba, zona cocalera de donde es oriundo, y pidióuna participación masiva que demuestre la unidad del país.

 

Morales basó su campaña electoral en los logros económicos de su gestión y medidas como la nacionalización de los hidrocarburos en 2006, que le dieron cuantiosos recursos al Estado y le permitieron mejorar la distribución del ingreso en beneficio de sectores populares.

 

Con 10 millones de habitantes, 62 por ciento de la población de Bolivia son indígenas y campesinos.

Las urnas se abrieron a las 8 de la mañana y la elección terminó a las 4 de la tarde, en las que estaban habilitados para sufragar 6.2 millones de bolivianos. Por segunda vez, más de 270 mil bolivianos sufragaron en 33 países.

 

El presidente y líder cocalero, nacido en el seno de una familia aymara y pastor de llamas en su niñez, buscaba una ventaja superior a 60 por ciento de los votos para mantener el control absoluto del Congreso y gobernar sin oposición. En las últimas elecciones, en 2009, logró 64 por ciento de los sufragios.

Tras admitir su derrota, Doria Medina dijo: vamos a seguir trabajando para hacer un mejor país.

 

La oposición ha cuestionado otra postulación de Morales, aunque él alega que debió interrumpir y reiniciar en 2009 su primer mandato (2006-2011), cuando se eliminó la República y se creó el Estado Plurinacional de Bolivia con una nueva Constitución.

Compartir