México, atrapado con telefonía cara (y pésima)

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La escasa oferta incrementa los costos para el usuario mexicano al grado de tener que pagar más por el mismo servicio que en otros países. Por ejemplo, un francés gasta 15 veces menos que un mexicano, de acuerdo con un estudio de Millward Brown.

 

El entorno de México en las telecomunicaciones brinda pocas opciones para los consumidores, hasta el grado de sentirse “atrapados”; éste es el sentimiento que manifestaron 70% de usuarios encuestados en cuanto a telefonía móvil, de acuerdo con un estudio de Millward Brown Vermeer.

En el estudio Telecomunicaciones, crónica de un consumidor atrapado, la firma indica que México sólo tiene 13 opciones de proveedores de telefonía móvil, de las cuales ocho operan con la red de Movistar; mientras que en Estados Unidos el consumidor tiene hasta cien opciones.

La escasa oferta incrementa los costos para el usuario mexicano al grado de tener que pagar más por el mismo servicio que en otros países. Por ejemplo, un francés gasta 15 veces menos que un mexicano en telecomunicaciones, mientras que en el caso más grave, un mexicano puede gastar 40 veces más que un inglés por el mismo concepto.

Por ejemplo, en México el paquete “Telmex todo México sin límites”, cuesta 999 pesos al mes, que equivale al 52% del salario mínimo en México. Mientras que en Francia, el paquete de cuádruple play (fijo, móvil, TV e Internet) “Open Jet International”, que ofrece Orange, cuesta 99 euros (1,695 pesos), el 8% del salario mínimo francés.

“Cada servicio en México cuesta 499.5 pesos, para obtener los cuatro que ofrece Orange, se tendría que pagar 1,998 pesos (21% más), indica Millward Brown.

Además de los servicios caros, el usuario mexicano encuentra un alto nivel de ineficiencia de los mismos.  Cinco de cada diez dice que ha tenido problemas con su proveedor de telecomunicaciones. El 85% se queja de que se pierde la conexión, el 60% de la mala señal, el 45% indica que se cortan las llamadas, el 45% de la desconexión sin motivo alguno, y el 40% de los cobros indebidos.

De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el 23% de todas las quejas recibidas son del sector telecomunicaciones, por arriba de los servicios bancarios. Y la mayoría de las quejas son por cobros indebidos, el triple que en Estados Unidos.

 

Usuario ‘abnegado y desamparado’

En el estudio de la firma, cuatro de cada diez mexicanos afirma que no hay nadie quien lo respalde en los problemas con su proveedor en telecomunicaciones.

También, de acuerdo con el estudio, siete de cada diez mexicanos asegura conocer sus servicios de telecomunicaciones, pero sólo dos de cada diez saben cuánto pagan, aunque el 70% afirma decir que revisa su recibo.

Pese a que los mexicanos muestran niveles elevados de insatisfacción (34% en telefonía fija, 23% en móvil, 27% en internet y 29% en tv de paga), sólo un tercio de la población se ha cambiado de proveedor y menos de la mitad (cuatro de diez) están dispuestos a hacerlo. Pero la abnegación del consumidor tiene un límite: 48% de los entrevistados dijeron estar más convencidos de cambiar de proveedor.

Fernando Álvarez Kuri, Vicepresidente de Millward Brown Vermeer México señaló en un comunicado que “la reciente Reforma en Telecomunicaciones (Reforma constitucional y leyes secundarias) abre la posibilidad de que esta realidad vivida por el mercado mexicano se revierta de manera contundente y que efectivamente como se prometió por los órganos del Estado mexicano”.

Pero los consumidores son más escépticos. El 75% de los entrevistados creen que los más beneficiados de la reforma de telecomunicaciones serán las televisoras, y el 60% cree que serán las diferentes entidades de gobierno.

Los resultados del estudio de Millward Brown Vermeer  fueron extraídos a partir de los análisis del estado de las telecomunicaciones en México, Brasil, Chile, EU, España, Reino Unido y Francia; 80 entrevistas a profundidad con expertos del mercado de cada país, cien entrevistas a profundidad con usuarios, y 1,250 entrevistas autoaplicadas con hombres y mujeres mayores de 16 años con un nivel socioeconómico medio-alto.

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